La franja de gaza y su genocidio Palestino están bajo el control de Israel después de la guerra de los seis días en 1967..
Las ciudades palestinas se han convertido en prisiones, privadas en sueños, ansiando libertad, su único eslogan es la resistencia, los programas educativos se han radicalizado e importa mas enseñar a un niño a disparar, que enseñarle a reír... ¿Quien es el culpable? un tal Yahveh, quien tiene una suma de genocidios a su nombre mucho mas grande que Hitler, Mao Zedong y Stalin.
Pleno siglo XXI y aun se disputa una guerra entre Sunitas y Judios, los mismos que fueron victimas del Holocausto, los mismos que en 1940 y mas adelante fueron David y ahora asumen un rol de Goliat, con el pie de seguir interviniendo en esta sociedad Sunita, invadiendo sus territorios y a lo que me inspira a maldecir.. El arrebatamiento en los niños de sus mochilas, juguetes, su medio natural, como ser el jardín de infantes y el colegio (Que son usados para materializar dichos fines).
El lanzamiento de piedras se ha hecho deporte extremo, en sustitución de "pintar cañitos" y gambetear un rato con los amigos en una tarde futbolera luego de hacer la tarea o no hacerla porque jugar al fútbol siempre es mas divertido. Mira que ya los niños, no son niños, si no maquinitas humanas, nacidos y preparados para matar en honor a su tierra y a su religión, culturizados en defender sus raíces que desde hace 50 años esta privado en libertad y cada vez es victima de ataques bélicos provocando heridos y muertes cada año.
Maldigo hasta que la voz se me desgaste a todo ese sistema de conveniencia que le roba la chupeta a estos niños inocentes y le entregan una pistola, maldigo hasta que sea suficiente a quien exilia de su casa a otro ser humano sin derecho a prorroga pisoteando su cultura, su religión, minimizando su dignidad, maldigo al cobarde que utiliza balas contra quienes apenas se pueden defender con piedras.
No se trata de un fin político, es una inquietud que me vino del alma, que he soportado y ha estallado sin poder hacer nada, como buen católico sin moral y sin iglesias que soy, profeso una oración y al finalizar un ¡Palestina libre! que trascienda fronteras en honor a los que murieron por su país y a los que aun resisten de pie con la fe de poder soñar y sumergirse en la quimera de la libertad.
Esta nota va dedicada a James Miller periodista británico que perdió la vida en el 2003 intentando comunicar este antecedente anti planicie en Gaza, a mis amigos de tradición Sunista en Venezuela, a quienes como yo deseamos una Palestina libre, un mundo sin represión y a todos los niños del mundo.
Eduardo De Abreu Wolfmann.
En pro a la humanidad.
Art: Luis Martinez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario